Las explicaciones de más…

Las explicaciones de más…

Las explicaciones de más…

El tener que emitir explicaciones ante las cosas, sentimientos y demás que son normales hace que sin duda armemos unos líos impresionantes a los jóvenes que aún están por formar a nivel emocional.

Me llama mucho la atención, por ejemplo, que alguien tenga que definirse como homosexual o heterosexual en muchos trabajos o su vida cotidiana. Entiendo que lo haga con la persona que piensa entablar una futura relación, pero ¿en su día a día?

Esto hace que niños y jóvenes concluyan que hay algo anormal si estás en el bando con menos afiliados, como si el hecho de ser minoría fuese algo malo y dé qué pensar.Las minorías forman parte de la normalidad. Por ejemplo, hay una minoría de españoles con respecto a chinos, y nadie piensa que eso sea malo o anormal.

Pertenecer a un equipo minoritario no es anormal; pertenecer a una familia numerosa o no, tampoco. Es más, en este último caso no se puede elegir, al igual que ocurre con la sexualidad o el lugar de nacimiento. Pero es dar estas explicaciones de más lo que hace que algunos se planteen que esa mayoría o minoría pueda ser cuestionada, cuando en realidad es lo más normal en la naturaleza. Países nórdicos, más rubios; países latinos,más morenos.

¿Qué es más normal?

Son estas explicaciones de más las que hace que muchas personas actúen bajo la rabia de los complejos que los han tenido oprimidos, porque la sociedad anteriormente les hizo sufrir.

No creamos el resto de la sociedad que estamos tan lejos de padecer estas penurias… Depende mucho de dónde el destino decidiera que nacieras y en qué momento de la historia de ese país, y no siempre se trata de mayorías o minorías de personas, pero sí de la ideas de la mayoría dominante.

-Los judíos lo padecieron porque en un momento de la historia había un hombre acomplejado lleno rabia y con mucha ambición política en el poder.

-Los negros… -¡qué os puedo decir!-, por ser negros.

-Las mujeres… -¡madre de mi vida!-, por ser mujeres.

-Los iraquíes…, por nacer en Iraq. Me refiero a quienes han sufrido la tragedia de ver morir a sus hijos, a los que los trajeron al mundo en el peor momento de la historia para su país.

-Los musulmanes, por serlo y cargar con radicales que se  hacen también llamar musulmanes.

-Los cristianos…, por serlo. Bueno, depende de la época: los primeros, por ser los primeros. Luego pasaron a ser opresores, pues también tuvimos a la Inquisición, incluso hasta hace unos años no serlo casi era un delito. Ahora el delito es casi serlo…

-Los hombres…, por serlo. ¡Ah, no!, esto nunca ocurrió solo por ser hombre. Es cierto que han sufrido las mismas consecuencias. Al fin y al cabo solo hay que añadirle más calificativos, por ejemplo: hombre y además negro, o judío, o musulmán, o cristiano, o gay, o republicano, o demócrata… Una lista larguísima. Parecía que esto no le llegaría al hombre, y nos equivocamos.

 

¡Qué empeño hay en crear las guerras! Con lo que ha costado hacer entender que las mujeres somos la mitad del engranaje de este mundo, y ahora que justamente está entendido por los jóvenes, ahora que ya tenemos voz y voto, ahora le quitan esa voz al hombre.

 

Suena raro, lo sé, pero lo cierto es que ante una desavenencia de pareja y una denuncia por parte de la mujer, la palabra del hombre vale poco o nada ante la palabra irrefutable de la la mujer. Por lo tanto, ya no se dice que «pase el acusado», más bien «que pase el condenado».

 

Perdieron su igualdad, su derecho a defenderse, su presunción de inocencia… un veintiocho de diciembre del año dos mil cuatro. De manera silenciosa, humillante y rastrera, al igual que todas las guerras que nos crean los gobernantes de cada época.

¿Acaso no saben defender unas víctimas sin crear otras? ¿Tan difícil es proteger a las víctimas sea cual sea su sexo o condición sexual? ¿Tan difícil es hacer justicia sin mirar a quién…?

 

Carmen Serrano

2 Comments

  1. Tan difícil es tener piedad después de tantos daños y detener el dolor innecesario que se le causa a los hijos y a los padres que se les violenta en sus vínculos?
    Tan difícil será retomar el camino de la felicidad, del perdón, de la verdad?
    Gracias Carmen como siempre por tus valiosas reflexiones…
    Angel Paredez, @HijosPorSiempre, México.

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  2. Maravilloso artículo Carmen! De acuerdo al 100%. Hay mucha gente que parece empeñada en crear enemistades y bandos y en realidad no se dan cuenta de que eso perjudica a todo el mundo, ellos incluídos.

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