¡Me ha dicho mamá que no me quieres!

 

Sobre el libro:

El libro es una obra comprometida, que no dejará indiferente a nadie, un ensayo y una reflexión en la que pide implicación y esfuerzo a las parejas con hijos, por encima de cualquier desavenencia que pueda haber entre ellos. Los niños no son los culpables de nada, ni psicólogos y sobre ellos no deben recaer injustificados efectos dañinos derivados de problemas y desavenencias entre sus padres.

La autora se muestra crítica también con aquellas mujeres que, amparándose bajo el paraguas de la ley, consiguen amañar situaciones irreales y a los ojos de una justicia, sobrepasada, se convierten en seres susceptibles de protección y amparo económico, en detrimento de quien verdaderamente necesita ayuda.

Avalado por jueces y psicólogos, pero por encima de todo personas que se han visto en esta misma situación, Carmen Serrano, pretende lanzar una llamada de atención sobre situaciones en las que la ley está atada de pies y manos para poder actuar y ayudar los más perjudicados que, muchas veces, resultan ser los menos amparados por la nueva legislación.

En el libro se muestran numerosos ejemplos que vemos día a día en gente famosa, que sale en televisión y que muchas veces no son consciente del daño que están haciendo. Pero también hay excepciones. “Hay parejas que lo han hecho realmente bien y me gustaría algún día poder agradecérselo en persona porque son un buen ejemplo”, apunta la escritora.

¿Puede una madre negar a sus hijos el padre que eligió para tenerlos? En esta sociedad estamos aceptando y confundiendo lo habitual con lo normal.

Prólogo

“Los niños no vienen a este mundo para cumplir nuestros sueños, estamos obligados a intentar ayudarles para que ellos cumplan los suyos.”

 

“No sentirse querido por los que un día decidieron traernos a este mundo es lo que más dolor y desequilibrios emocionales causa en los niños.”

 

“Cualquiera que abuse de su poder bajo el amparo que le de una ley debe saber que las leyes cambian, pero lo que nunca debe cambiar es “ el respeto a los demás” y esa sí que es la ley inamovible de todos los tiempos.”

 

“El título de padre y Madre, para quien se lo gane y se lo merezca.”

 

“¿No habíamos quedado en que las relaciones sexuales eran una cosa y decidir ser padres otra? ¿No era lo que reivindicábamos?”

 

“El amor de Madre jamás debe ser cuestionado y nadie lo cuestiona…
¡pero el de MADRE!

 

”¡Una Madre mentiría y robaría por amor a un hijo, pero no para robarle a su hijo el derecho a ser amado por su padre! Esto lo hacen las progenitoras.”

Carmen Serrano